Y llegue al medio siglo de vida...
- Tere Jimenez

- 23 may 2022
- 6 Min. de lectura
Cincuenta años, medio siglo, mitad de un centenario, cinco décadas, y muchas muchas horas de vuelo, 438 000 para ser exacta... y todo esto ¿Qué significa? Para mí, esta celebración ha sido el parte aguas de lo que fui, y de lo que soy y seré, y siempre en construcción. Ahora tengo la experiencia, tengo la libertad, tengo el tiempo, tengo la voluntad de ser y hacer lo que yo quiera sin tener que bajar la cabeza o sentir culpa o peor aun, no hacer por mí sino por y para otros. Este camino cumpleañero no fue fácil pero te invito a que me acompañes en estos autodescubrimientos.

Primero que nada me puse a leer brevemente que nos lleva a celebrar el cumpleaños. Resulta que esta tradición empezó en Egipto antiguo, era una celebración para los faraones únicamente, y no festejaban el día de nacimiento, sino la fecha en que fueron coronados. A la fiesta estaban invitados los trabajadores, algo así como celebremos al patrón, se hacía un gran festín con la finalidad de desearles una larga vida gobernando. La finalidad también era de ahuyentar los malos espíritus, ya que se creía que por esas fechas venía la muerte por el alma del faraón, de ahí el ruido, la alegría y todo el ambiente. Un artículo publicado por la BBC en Junio del 2012, menciona que hay 14% más probabilidades de morir el día de tu cumpleaños, tal fue el caso de María Felix y Shakespeare. No es que vengan los malos espíritus, pero hay varias causas psicológicas, biológicas y hasta espirituales que pueden influir en este aspecto. Por si las dudas yo el día de mi cumpleaños, en algún momento, hice mucho mucho ruido.
Después vinieron los Griegos que celebraban el cumpleaños de los Dioses, y ellos añadieron la tradición de llevar un pastel (Harina, cereal y miel), redondo como la luna, al templo de Artemisa. Incluyeron lo cirios rodeando el pastel, pero no le soplaban, sino que rodeaban el pastel y dejaban que la vela se consumiera, hecho muy útil para después de covid donde no dejaremos que nadie sople nuestro pastel . Entre más tiempo se tardara la vela en apagarse, más promesas de larga vida y prosperidad al Dios y sus fieles. Nuevamente por si acaso, yo puse mi vela en un cenicero y deje que se apagara sola.
Avanzando en la historia, a los primeros Cristianos, no les venia bien celebrar el día de nacimiento, así que ellos celebraban el aniversario de muerte de Jesucristo, los apóstoles, los mártires, los santos. Y a la fecha algunas religiones siguen sin festejar el cumpleaños, como los testigos de Jehová. Conforme el Cristianismo de expandió, y ya en el siglo IV se volvió religión oficial por parte del emperador Constantino, se sustituyeron algunas tradiciones paganas por cristianas y se introdujo la celebración del día de nacimiento, Navidad y los Reyes Magos. Así que gracias al emperador Constantino este año tuve una maravillosa celebración, con ruido para ahuyentar a los espíritus y con un pastel redondo con una vela que se consumió solita, y momentos de reflexión
Hablando de tradiciones y "deberes seres", este año hice algo diferente para mi. Si bien lo pase acompañada, muy apapachada y felicitada, también lo pasé conmigo. Siempre había querido sentarme a comerme mi pastel yo solita, repasando mi año, repasando mis bendiciones y disfrutando de mi pastel de mi elección. Pero nunca me había atrevido a hacerlo, ya que la tradición dicta que celebres con más gente para sentirte acompañada y feliz, y no me atrevía a cuestionar una tradición de cumpleaños. Hice lo que quise, disfrute de una noche tranquila y maravillosa en casa, con mis perritos, mi pastel de chocolate, una copa de vino, mis pensamientos y yo.
Pude llegar a desafiar esa costumbre gracias al trabajo realizado con anterioridad a mi cumpleaños: que creencias (tradiciones, costumbres, formas) me quiero llevar conmigo en esta segunda mitad.

Una creencia, según la definición por la real academia española es un " Firme asentimiento y conformidad con algo. Completo crédito que se presta a un hecho o una noticia como seguros o ciertos. Religión o doctrina" Es decir que puede ser una idea o hecho que se asume como verdadero pero que no lo sabemos del todo, porque nosotros no lo vivimos. Cuando niños se nos inculcan un sin numero de creencias, las cuales algunas pudieron ser verificadas y experimentadas en carne propia y así tomarlas como propias, pero otras solo las dimos por hecho y no las cuestionamos. Recuerdo que mi mamá me decía que si me acercaba al horno cuando estaba prendido me iba a quemar, pero quien no quiere ver de cerca el pastel cuando el aroma que despide es embriagante, y sí, corroboré de que un horno caliente quema, si lo creo. Sin embargo también me dijeron que es muy triste cortar el pastel de cumpleaños solo y que necesitas gente para partirlo y ser feliz, pues no, comprobé que no, desafié esa idea.
Crecimos con creencias inculcadas por nuestros padres o personas a cargo de nuestra educación, nos fueron útiles para ir aprendiendo. Yo, por ejemplo, desde pequeña aprendí que si me acerco al horno, me quemo. Ahora cada vez que lo utilizo me acerco con precaución, a lo mejor suene exagerado, pero desde mi experiencia no me quiero quemar. En este caso, pude confirmar la creencia, no fue solo algo que me dijeron y lo tome como verdadero sin cuestionarlo. Sin embargo, me dijeron muchas otras cosas que tome como ciertas sin realmente pensar en ellas.
Estas creencias pudieron haber sido de ayuda en ese momento, como parte de mi formación o de mi educación. Cuando íbamos al super mi mamá me decía " No te separes de mi que viene el robachicos y te lleva", desde luego esta frase fue suficiente para sentirme segura al lado de ella y no soltarla en ningún momento. En esa época, me fue de gran ayuda para evitar un accidente y sentirme apoyada y cuidada, sin embargo en mi cerebro quedo grabado que estando con mi mamá estaba segura. Ya te imaginaras lo duro que fue para mi cuando murió, me quedé sin esa protección, tuve que trabajar esa creencia y como sentirme segura.
Por otra parte, están esas creencias que no tenían que ver directamente conmigo, pero más con la persona que me las dijo. En una ocasión una tía me dijo: "Ya no llores que te ves fea", entiendo ahora su intención y se que lo hizo con mucho cariño pero esa frase tenia más que ver con que ella no sabia como consolarme ni que hacer al verme llorar y no conmigo y mi apariencia. Resultado, mucho tiempo llore a escondidas, ¿Quién quiere verse fea?
La frase "Que triste comerte un pastel sola", me hace más sentido ahora, cuando recuerdo que a mi mamá le encantaba compartir y rodearse de gente, claro que para ella debió parecerle triste pasarla sola, pero no era mi creencia, ni es mi forma de ser.

De todo eso que nos dijeron, de todas esas creencias que en algún momento absorbimos, si no empatan con lo que somos hoy y no nos dejan sacar nuestro máximo potencial, se vuelven limitantes. Una creencia limitante es un juicio que emites sobre ti mismo, que crees que es cierto y te condiciona y limita de cierta forma. Y a su vez te hace actuar de forma que reenforzas esa creencia.
La creencia con la que yo crecí es que comer un pastel con gente y compartirlo te hace feliz. Esto me llevaba a buscar con quien compartir mi pastel, rodearme de gente, estresarme muchas veces con todos los preparativos. El resultado era, mucho ruido, yo atendiendo, organizando, moviendo, compartiendo...que a veces ni tiempo de saborear mi pastel. Yal final del día, como partí mi pastel con mucha gente eso me tenia que hacer dichosa. Fin de la historia y final feliz... ¡NO! a veces al final del día me quedaba con esa sensación de no haber sido o hecho lo que quería, un hueco en el corazón, y no sabía porque no me sentía tan satisfecha con los acontecimientos del día si había hecho lo que dicta la norma para ser feliz. Simplemente, ahora me queda mas que claro: yo no soy esa creencia.
No mereces... No puedes... No debes... No es correcto... Es imposible... Algún dicho que se repite en la familia... Alguna canción que se canta como himno... Alguna leyenda que ya es parte de la herencia familiar... ¿Acaso alguna de estas frases te resuenan en la cabeza? Te invito que llenes tú los espacios en blanco y te des cuenta de cuanto te siguen sirviendo esas creencias, de cuales son realmente tuyas, y cuales son las que les quieres regresar a sus dueños, cortarlas de tu vida porque ya no te representan. Yo tuve la fortuna de poder hacer eso, mientras me comía, sola, en paz, feliz, mi pastel de cumpleaños.





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